Las leyendas de la calle Jaén (La Paz)
3.7 (73.33%) 3 votes

calle jaen leyendas que ver en la paz

Leyendas, historia y misterio en la calle Jaén (La Paz, Bolivia)

En la ciudad de La Paz, en las alturas de Bolivia, existe una calle llena de leyendas y misterio.

La calle Jaén. 

Es una calle muy pequeña en el centro de la ciudad, no deja de ser una arteria más dentro de este caos de urbe paceña.

Los balcones que sobresalen, los colores alegres que resaltan, los faroles que iluminan cuando se va la luz…parece cualquier calle agradable del sur de España, pero no.

Es una calle completamente impresionante que aguarda historias y leyendas terroríficas. Mitos, cuentos, y misterio.

Con apenas cien metros de longitud, la calle Jaén conecta las zonas de Indaburu y Sucre, plenamente céntricas y coloridas.  Pero cierto es que cuando cae la noche la gente rodea por no subir Jaén. 

Tienen miedo de las historias que cuentan, de las leyendas…

calle-jaen-paz-bolivia-ver-hoteles

Cuando el país todavía era una colonia española, allá en el siglo XVI, se construyó ésta calle peatonal con empedrado tradicional y piedras pequeñas de colores.

Si lo veis de día el lugar es muy pintoresco, pese a la sangre que se derramó por parte de los combatientes y héroes nacionales que allí vivían como Pedro Domingo Murillo (quien da nombre a la plaza principal de La Paz) o Apolinar Jaén. 

Allí mismo comenzaron a gestarse las primeras ideas de Independencia, y allí mismo de organizó la revuelta del famoso 16 de julio de 1809, fecha clave no sólo para la ciudad de La Paz sino para el país de Bolivia en sí.

Las primeras leyendas de la calle Jaén

Muchos dicen que tienen miedo de pasear por esa calle. Cierto es que da un poco de “cague”.

Dicen que cuando uno sube la calle por la noche a veces se le aparece un hombre y empieza a conversar. Temas anticuados, de batallas olvidadas.

Muchos dicen que han visto aparecer el fantasma de Pedro Murillo, héroe de Bolivia y antiguo residente de la calle Jaén, intentando entablar conversación con los transeuntes.

Después desaparecen. 

También se han escuchado gemidos y gritos a altas horas de la noche, aparentemente procedentes de ningún lugar en concreto. Se escuchan también cadenas de esclavos y golpes en las puertas pidiendo socorro. 

Desde entonces se encontró la solución: una Cruz Verde al inicio de la calle para hacer descansar esas apariciones.

Pero también dicen que en realidad la Cruz Verde se puso para librar a los hombres de la viuda descalza…

hoteles

La leyenda de la viuda descalza

Un vecino caminaba hace no muchos años por la calle Sucre cuando decidió tomar la famosa calle Jaén para seguir subiendo hacia su casa.

Fue entonces cuando se topó con una mujer hermosísima con vestido tradicional, ancho y pomposo. “Irá probablemente a alguna fiesta de disfraces”, pensó.

Al acercársele él se percató de que la mujer no tenía pies, simplemente flotaba como un fantasma.

Entonces ella le dijo que era una viuda y que por esa calle no cruzaría ningún hombre solo, especialmente si estaba soltero.

Ella le ofrecía su mano, y si él decidía tomarla ya no habría vuelta atrás. Desaparecían durante días.

A menudo se les encontraba a estos hombres ensangrentados en la otra parte de la ciudad, sin apenas recordar cómo llegaron hasta allí.

Principales museos de la Calle Jaén

Hoy en día, la calle es muy transitada por turistas durante el día, sobre todo porque allí se encuentran los principales museos de La Paz como:

¿Cómo llegar a la Calle Jaén?

Aquí os dejamos la localización de esta calle dentro de la ciudad de La Paz


Es verdad que hace poco ya hablamos sobre el tema del misterio dentro del artículo de las leyendas de Madrid, pero hoy queremos saber vuestra opinión sobre la leyenda de la calle Jaén de La Paz.

Conocéis el Killi Killi, el mejor mirador de La Paz?

Si queréis saber más sobre Aprendizaje Viajero podéis seguirnos.

Tenemos guía completa sobre El Lago Titicaca y la Isla del Sol.

Somos Let y Pablo, una pareja de España enamorada de Bolivia que ha venido a vivir a La Paz, y a escribir sobre ella.