Guía de Albania: Trucos y consejos para visitar Tirana
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-“A Albania”, respondí.

-“¿Albania? Pero qué se os ha perdido en ALBANIA?”

Casi todo el mundo al que dijimos que íbamos a volar a Tirana nos dijeron lo mismo. Nosotros no sabíamos qué se nos había perdido, pero queríamos averiguar qué había que perder.

Y es que Tirana es una ciudad caótica.

Bueno, mejor dicho, Tirana es una ciudad MUY caótica. Una vez pisas suelo en Albania uno se olvida de Europa.

La verdad es que los albanos te lo ponen fácil también, olvidando los intermitentes en cada giro y las lógicas de la conducción. “Si hay curva no adelantes”, pienso rezo, “si hay curva no adelantes, taxista, por favor”. Ni caso. Agazapado detrás del conductor que nos llevaba esa noche de mayo desde el aeropuerto Madre Teresa hasta el Areela Boutique Hotel. “Boutique”, qué sofisticado suena.

A mi lado, Let sujetando mi mano, y subidos en ese Mercedes antiquísimo trotamos por las carreteras (por llamarlas de algún modo) de Tirana dirección al centro de la ciudad (por llamarla de algún modo).

Pagamos 12€ al taxista por casi 40 minutos de trayecto y por fin llegamos a la puerta del hotel. Pero con las ganas que teníamos de ver Tirana (vale, sí, y de cenar) hicimos el check-in corriendo y salimos a ver la ciudad.

Guía de Albania

Tirana tiene poco que ver. Esa es la verdad. Es una ciudad que sufrió muchísimo a lo largo de la historia, sobre todo durante la dictadura de Enver Hoxha, y sigue todavía pagando los platos rotos.Después de Moldavia, es actualmente el segundo país más pobre de Europa. Pero eso no quita que cuente con una de las gentes más amables y sinceras con las que nos hemos cruzado.

El pueblo albano es majérrimo, es abierto y generoso. Lejos quedan los prejuicios que este país llevaba tatuado en la frente. Albania es un país que sigue en reconstrucción, que va lento pero a su ritmo, y cuya civilización nos brindó más de una grata sorpresa. ¡Y más de una aventura también!

Qué ver en Tirana

Puesto que estoy escribiendo este artículo de una manera más personal, me gustaría recomendar un par de sitios clave en Tirana para una visita rápida. Son los sitios que no te puedes perder si viajas a esta capital que, aunque no tenga mucho, cuenta con un encanto particular:

Plaza de Skanderberg

Conmemora al héroe nacional por autonomasia, Skanderberg. Es algo así como la Plaza Mayor, y el centro de la ciudad. Esta zona en especial es un auténtico caos, pero merece la pena pasar por ella (probablemente lo tengas que hacer varias veces en tu paseo por Tirana). Como curiosidad, la fuente de en medio sólo utiliza agua de lluvia.

La Pirámide

Dicho así, os imaginais Keops, Kefrén y Micerinos, verdad? Ni mucho menos. La Pirámide de Tirana fue pensaba para albergar un museo del líder amigo del estalinismo Hoxha, pero ahora no es más que un mastodonte donde de vez en cuando se celebran conferencias.

Consejos de seguridad en Albania

Digan lo que digan, Albania es un país seguro. Es verdad que no verás edificios altos como en las principales capitales europeas (ni tampoco un McDonalds, por cierto), ni verás una estación de buses, ni de trenes. Los cables de alumbrado se ven despeinados, sueltos, sin orden ni seguridad. Pero no van a atracarte ni a robarte la Réflex con más probabilidad que en España. Confía.

Es un país que no está acostumbrado al turista, por lo que no existe esa picaresca que sí que han mamado países cercanos infectados de extranjeros (como Croacia, por ejemplo). En Albania a los albanos les sorprende que gente de fuera venga a visitar su país, y no dudan en ayudarte con la mínima pregunta que te pueda surgir.

Dicho esto, te abren los brazos y hablan contigo, te sonríen y entablan conversaciones que varían entre el fútbol, la política, o el tiempo. Cierto es que aquel día hubo Champions, y estaba toda Tirana pegada a los proyectores que ofrecían los bares para hacer caja con el Madrid-Atleti. Mucho fan. Mucho, y muy fan.

Dónde comer en Tirana

La comida albana no es muy extensa, y suele haber mucha pizza, sándwiches y hamburguesas por doquier.

El día que llegamos cenamos en una terraza del centro, en Rruga e Barrikadave, rodeados de decenas de treintañeros. Un par de cervezas, un sandwich de pollo y la mejor tarta de zanahoria que hemos probado en nuestra vida: 7€. Al cambio, claro, lo que sería aproximadamente unos 950 ALL (Albanian Lek). Ahora mismo para que os hagáis una idea está a 1€=134ALL.

He de decir también que no es necesario pagar rigurosamente en moneda local. En casi cualquier establecimiento cambian euros. Normalmente, los aceptan, aunque te los cambian a ojo ejerciendo de banco y la vuelta te la dan en Lek.

Transporte en Albania

Teníamos echado el ojo a una agencia de viajes que ofrecía un autobús directo desde Tirana hasta Kotor. Hacía paradas en Shkoder, Podgorica, Budva y Kotor. Este penúltimo destino era donde teníamos pensado ir, ya en Montenegro, asi que decidimos ver dónde salía.

Aquí aprendimos varias cosas más de esta ciudad:

Tirana no tiene estación de autobús. No, no la tiene. Tampoco hay trenes, y parece que el método de transporte más común es el “furgoncino” (con pronunciación italiana). Esto es, gente con furgonetas que se agrupan en la plaza Skanderberg y anuncia sus destinos y/o paradas con el novedoso método de innovación del vocerío.

Y punto.

La “estación” de autobús de Tirana

También hay algún autobús que cruza el país y al que te puedes subir si averiguas de dónde sale. Tal cual. Tras preguntar (y mucho) a varias personas, la mitad de ellas nos dijo que saldría delante de la tienda de la agencia (Osumi Travel) mientras que la otra mitad nos dijo que en la otra punta de la Tirana, cerca de una rotonda (Zogu I Zi). Detrás de ella hay un centro comercial, el Ring Center, y en la parte trasera encontramos una zona mejor escondida que asfaltada desde donde salen autobuses. Al parecer estaban migrando las agencias desde el Bulevard Zogu hasta esta “estación” improvisada.

Ni que decir tiene que online la gente que hablaba del transporte en Albania decía lo mismo. En tripadvisor, etc.. cada cual lo cogió en un punto distinto de la ciudad.

Nosotros decidimos ir a la puerta de la agencia ya que nos pillaba a 10 minutos andando del hotel (donde esa mañana, por cierto, nos sirvieron un desayunaco tremendo). La verdad es que no nos sorprendió ver la puerta cerrada de la oficina donde se supone vendían los billetes.

Preguntamos a una heladera del negocio contiguo que de dónde salía el bus y nos indicó que “para allá“. Así, tal cual, meneando los brazos nos dijo que: “aquí no, para allá sí“. Qué bien. Esto parecía un juego de adivinar la película con mímica. “Cuánto tiempo andando?” Dije mientras azotaba mi muñeca con el dedo índice. Aquí se acabo el juego. Estaba lejos.

Corremos a por un taxi y le indicamos la rotonda Zogu I Zi al taxista que tenía más “pachorra” que dientes. En esa rotonda que le marcamos se supone que cogieron un autobús otros viajeros, según leímos en foros. Llegamos a tiempo para subirnos, a las 8.30am al Old Town Travel bus. 22€ y un par más por cada mochila. Entramos al minibus donde nos acompañarían casi 6h de baches, humo de tabaco, y una música albana para recordar.

Conducir en Albania: sin leyes ni reglas

Cuando viajas en transporte público en Albania (y en los balcanes en general) nada es lo que te esperas. Ya hablamos sobre el conductor que se paró a hacer la compra durante nuestro viaje a Montenegro, y hoy vamos a hablar sobre el conductor que fumaba sin parar mientras hablaba por teléfono mientras conducía a una mano.

Mientras, Let y yo nos preguntábamos cuántos brazos (y reflejos) tenía. En serio, para conducir en Albania has de ser un superhéroe.

Como inciso recordar también que la sociedad albana no sabe hacer colas, ni en las aduanas ni en el supermercado, no sabe esperar, y no sabe hacer rotondas ni adelantar. Sigamos:

Anécdota graciosa la del viaje Tirana-Budva (o lo que es lo mismo, Albania-Montenegro) cuando después de llevar casi una hora de viaje el conductor tira de freno de mano para pararse EN MITAD de una salida. Al parecer una pasajera perdió el bus y alguien le iba a conducir hasta donde estábamos, ya fuera de Tirana, para que se subiera. Casi tres cuartos de hora después, se subió. Pero oye, con una música tan animada, quién se iba a oponer (voz de sarcasmo).

El resto del viaje lo hicimos sin más problemas. Decir que choca ver los más de 750.000 búnkers que hay repartidos en mitad de la “nada albana”. El dictador Enver Hoxha mandó construir estas defensas esperando una invasión que nunca llegó.

Guía de Albania – Camino a Montenegro

Para el siguiente paso, os recomendamos la guía de Montenegro.

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Besos y amor, Let y Pablo.